Incluso si tu amigo expresa una opinión que no se alinea con la tuya, recuerda que sigue siendo tu amigo. Ten en cuenta que no todo el mundo es consciente sobre los efectos dañinos de la pornografía, y esta conversación puede ser la primera que tu amigo o amiga escuche sobre este tema. Ser combativo probablemente no será bueno para su amistad y no será convincente para ayudarlo a ver tu perspectiva. Intenta ayudarlo a ver que estás teniendo esta conversación con él porque te preocupas por él y valoras su amistad. Si se abre y te cuenta sobre su lucha contra la pornografía, trata de agradecerle por su honestidad, incluso si dice cosas que son difíciles de escuchar. Si no cree que la pornografía es un problema, ayúdale a ver cómo puede ser perjudicial, enfocándote en la ciencia, los hechos y los relatos personales que demuestran los daños de la pornografía. Si tu amigo ya es consciente de los efectos nocivos de la pornografía, ¡considera la posibilidad de hablar con él sobre las formas en que podrían sensibilizar a los demás sobre este tema! Independientemente de la dirección que tome su conversación, trata de mantener una conversación respetuosa pues puede hacer una gran diferencia. Debes saber que siempre puedes replantear esta conversación con tu amigo.